jueves, 14 de abril de 2011

ese asunto suena raro.


No entiendo cómo puedo diluir sonrisas en un poco de musiquita acuosa, es una manera quisquillosa de adentrarme en un treintañero de codos remarcados. "Hay que ser valiente para mostrarte frágil", y sí, esa sensibilidad se metió en lo mas hondo de mi integridad matutina. Es tema a desarrollar en sueños y asunto que digerir al ocaso. No hay manera explicativa de poner en la cabeza mas irracional siquiera, la descripción de este viento en la columna, y las yemas repartidas que me quedaron en la espalda mientras mis ojos no veían, cubiertos por mis parpados durmientes.
Es que sus movimientos, se empotraron en mi cabeza con la misma forma que el lanzó su voz al publico. Y terminé dentro de un encanto, cual hechizo sobre un cantero de flores amarillas, que cada vez que sale el sol miran hacia él.
Ahora sólo sabré lidiar con tal amor desde los oídos a la voz que me sale al sentirlo.