viernes, 11 de febrero de 2011

Gui.

Un pedazo de madera se transforma en mesa de luz,
donde dejo los papelitos que escribiste con la aspereza de tus manos.
Toda esa sed por la humedad de las mías me dejó raspada el alma.

Estiré los brazos a mas no poder,
tratando de penetrar las nubes,
sostenerme de ahí y abrigarte con la calidez de un beso.
Calce perfectamente dentro de tus anchuras,
me dedique a presionarme a vos
y dejarme llevar con dos lazos imposibles de olvidar si de apego se trata.

No necesitamos la integridad de nuestras manos,
porque ya iban juntas, tomadas por un hilo de ternura.
Tan poco necesite para tocarte y sentirte tan usual en mi, conmigo.

Tan simple. Me salió un cariño que ya te quería sin haberme pedido permiso primero.
Sólo me destiné a toparme en tu camino, que no es el mío. Y bailamos.

Impregnado de querer quedó mi pañuelo, perfecto testigo de la fusión.
Envolvió tu cuello, llevándole los secretos del mio.
Luego le robé el lugar y puse como dos lazos mis brazos que dejaron mi peso en él.
Y bailamos.

Cuántas arrugas habré contado en esa nariz/frente, que imitaba a las mía.
Creo que me perdí cuando rozaron entre sí a causa de tu paso adelante.

Me permití pedirte prestado del cielo, no creo que seas de otro lugar.
Si es que me equivoco y tu paradero sea la tierra, quiero plantarme ahí.

Es hora de extrañar.

Para G.H.

Vi.

Doy un pasito al costado para dar un lugar al encanto, ese misil de aire que pasa al lado. Es mas fácil suavizar con las manos el borde de un vidrio rasgado, que dejarme perder en un envase sin aliados.
Y es que tengo un caparazón mas grueso que la voz de la amargura, una cubierta mas frágil que amapola al viento, una coraza mas vasta que cielo abierto, y una cáscara mas permeable que mi boca ante su boca.
Hoy me siento dentro de mi frasquito, mirando conmovida la belleza de afuera. Tan simple que puedo escapar con un chasquido y apuntalar las capas con los vértices del alma, que hoy por hoy son las mas hermosas puntas que mi existencia creó y afiló.

domingo, 6 de febrero de 2011

Querer.

Ando teniendo unos pequeños problemitas a la hora de querer. Querer como deseo. Una manera un poco confusa de desesperarme ante cada actito de ansias por algo. Qué hacer? De tanto golpearme la cabeza salieron unas cuantas opciones.

Dejar de querer cosas... Muy definitivo, casi imposible
Querer de manera distinta... Cambiar la manera o la calidad del deseo.
Ser paciente mientras quiero... Respirar, tolerar el paso del tiempo mientras espero.
No querer todo para YA... Típico, ansiosa, mal Vicky, mal.
No querer tanto... Tanto algo, o tantas cosas?
No decepcionarme tanto cuando no obtengo lo que quiero... LO QUE MAS QUIERO EN EL MUNDO.