
.
De última, si no nos inventamos vas a tener siempre un ojo entreabierto que le avise al codo que me busque con la mano, y yo ahí me tomo y me subo a tu delirio. Acepto desde unicornios hasta tu juego con el fuego, con tal de estar ahí.
De última, si no nos inventamos vas a tener siempre un ojo entreabierto que le avise al codo que me busque con la mano, y yo ahí me tomo y me subo a tu delirio. Acepto desde unicornios hasta tu juego con el fuego, con tal de estar ahí.
Odio ese tipo de despedidas, pero fluyo debajo de esa sensación de espera.
.