Yo comienzo marcando líneas, total, nadie va a ser capaz de arrebatarme contornos si éstos sólo dan lugar a curvas y contracurvas que de algún modo me llenan el alma.No pienso en cómo se entrelazan ellas, porque una armonía entre sus formas no es a lo que precisamente quiero llegar. Quiero conseguir un impulsor. Uno que logre no sólo hacerme dibujarlas, sino darles un significado, un valor.
Puedo delimitar pequeños garabatos, que pueden no tener final, pero para que mi alma este llena, no deben ser vacíos.
Están compuestas por puntos, por picos, por depresiones, por espirales, por cruces, por estrías, por gotas, por rulos, por círculos... Pero no están siendo portadoras de sentimiento. Sólo de necesidad.
Les doy vida para seguir conservando la mía. Si no tienen qué decir, yo tampoco. Nacen cada vez que yo renazco...
Pero ando buscando. Esa razón, ese impulso, ese valor, quién o qué me lo dé es lo más desesperante a encontrar que busco.
Vi.
"Las palabras no tienen ningún valor más que las palabras en sí, pero el sentimiento volcado en ellas es la que las hace brillar...."
Gustavo Nápoli.
08 de mayo de 2010